Y usted no me la pidió. Le explico por qué, en cuatro preguntas.
Daniel Lugo. Hago páginas para negocios de comida que están abriendo en el Sur de la Florida.
Si llegó hasta aquí es porque le mandé una liga con el nombre de su negocio y quiso saber quién se la mandó. Es lo primero que yo también haría.
Porque su negocio aparece en el registro de licencias del Estado de Florida, el trámite que se somete antes de abrir. Ese registro es público y cualquiera puede consultarlo.
Ahí vi que está abriendo. Y un negocio que está por abrir es el único que todavía llega al primer día con su página lista, en vez de acordarse de eso seis meses después.
Una página real, hecha para su negocio, publicada y funcionando. No es una propuesta ni una presentación: puede abrirla en su teléfono ahora mismo.
Tiene información provisional a propósito —su menú, sus precios, sus horarios, sus fotos— porque esos datos solo los tiene usted. Las fotos que ve son de banco libre y lo dice ahí mismo.
Hablamos de pasarla a su propio dominio, con sus fotos y su información de verdad.
Escríbame y la doy de baja el mismo día. No hace falta que me explique nada.
No pasa nada. No le voy a escribir tres veces.